La universidad de Cifuentes

Publicado en DisparaMag por Carmen Romero.

La Ley Cifuentes no sólo no es innovadora, sino que no ataja el mayor problema que padecen nuestras universidades. Además aleja las decisiones de los espacios que mejor conocen la realidad universitaria. Por ello, parece necesario emprender un debate dentro de la comunidad universitaria, que fomente el espíritu crítico y nos permita elaborar una planificación para realmente mejorar la realidad de las universidades públicas que, pese a no tener el apoyo suficiente por parte de la comunidad, siguen siendo referente mundial en numerosas disciplinas.

Excelentes y precarios: Cifuentes define su modelo de universidad

Publicado en La Marea por Rafael Escudero Alday.

Lo que el PP hace es meter un “caballo de Troya” en el sistema universitario madrileño: centros y grupos considerados excelentes, según los criterios que fijen ellos mismos junto con la administración autonómica, y que estarán dotados de libertad de organización y gestión, de mayor financiación, de figuras contractuales propias y retribuciones diferenciadas.

La nueva ley de Cifuentes o cómo desmantelar la universidad pública

Publicado en Huffington Post por Fernando Ángel Moreno

Si quieren que sus hijos solo puedan ir a universidades anuladas… Si quieren universidades donde apenas se investigue, sin recursos suficientes y a precios desorbitados… Si quieren una o dos universidades “de excelencia” para ricos que ejerzan el monopolio del pensamiento… Si quieren Centros de Investigación de Alto Rendimiento, bien colocados en rankings lejanos, que produzcan patentes para lobbies y redes clientelares cuyos beneficios jamás les llegarán a ustedes… Esta es su ley.

La LEMES, una ley contra la universidad pública madrileña

Ver Publicación en publico.es por Jorge Martínez Crespo y Begoña Marugán Pintos

La LEMES plantea el control e intervención de las universidades por parte de la Comunidad de Madrid a través de sus presupuestos y contratos-programa, con los que se incentivan, por ejemplo, la utilización de la lengua inglesa o los sistemas de dedicación preferente -que provocarán una discriminación progresiva de la carrera docente respecto de la investigadora-. Las universidades públicas se tendrán que buscar el sustento como puedan, eso sí, en “uso de su autonomía” y desde su “libertad de elección y decisión”.

La Ley Madrileña de Universidad, una ley para ‘intervenir’ la universidad pública

Ver Publicación en HuffPost por Juan Varela-Portas de Orduña

Para ello, la LEMES ataca, y probablemente conculca, el principio de autonomía universitaria, consagrado como derecho fundamental por la Constitución. Este principio –que la Constitución establece como reacción ante el dirigismo ideológico que el franquismo trataba de imponer en la Universidad– busca crear y preservar las condiciones necesarias para la producción y la difusión del conocimiento científico, sin que ningún poder externo, político o económico, pueda alterar dichas condiciones.